Consideraciones sobre la Economía Colaborativa para los agentes tradicionales del mercado y los reguladores

Consideraciones sobre la Economía Colaborativa para los agentes tradicionales del mercado y los reguladores

Aportación de Queland Consulting a la Consulta Pública lanzada por la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) sobre la Economía Colaborativa. (4ª y última parte)

A lo largo de nuestros tres capítulos anteriores sobre la Economía Colaborativa hemos intentado situarla en el contexto actual (1ª parte de la aportación a la Consulta Pública), hemos analizado las claves para su caracterización (2ª parte de la aportación a la Consulta Pública) y hemos profundizado en los elementos que debieran tenerse en cuenta para su hipotética regulación (3ª parte de la aportación a la Consulta Pública).

Con independencia de todas las reflexiones anteriores, conviene distinguir qué aportaciones abren la puerta a mercados totalmente nuevos de aquellos otros que permiten simplemente ampliar el perímetro del mercado existente. También apreciar en qué medida el nuevo modelo de negocio es realmente nuevo o sólo muestra la vía de evolución por la que debieran avanzar los negocios tradicionales si aspiran a subsistir.

Todo ello, asumiendo que el principal enemigo de los agentes tradicionales no son los nuevos agentes que aparecen en el mercado sino su propia inmovilidad y autocomplacencia, amparada muchas veces por una regulación igualmente inmovilista.

Este análisis conviene realizarle desde distintos puntos de vista para tener en cuenta todas las implicaciones que tiene la entrada de nuevos agentes en el mercado. En este documento dejaremos a un lado, por obvia, la visión que puedan tener precisamente los nuevos agentes, y nos centraremos en considerar su impacto sobre el mercado, sobre la posible actuación de los agentes tradicionales que operan en el mismo y sobre el cuerpo de doctrina regulatorio y sus normas.

 

Imagen0.1

Imagen0.2

Imagen0.3

Estos cuadros se consideran suficientemente explicativos y no precisan de mayores comentarios, salvo para abogar por que todos tengamos la capacidad y sobre todo la actitud necesaria para percibir con suficiente anticipación los cambios que se producen en el mercado, de forma que nos permita adecuar la regulación y la estructura productiva de nuestras empresas a los nuevos tiempos.

Con los resultados de este diagnóstico, los agentes tradicionales del mercado que consideren que su negocio está amenazado, en lugar de intentar poner palos en la rueda para evitar la aparición de nuevos modelos de negocio, debieran:

– Apostar por la modernización de su negocio en concordancia con los nuevos tiempos y demandar de los entes reguladores los cambios normativos precisos para conseguir el nivel de flexibilidad que les permita mantener o aumentar si cabe su posición competitiva.

Los entes reguladores, por su parte, debieran estar en permanente vigilancia y ser sensibles a estas dinámicas del mercado en beneficio de toda la sociedad, sin verse condicionados por los intereses de los agentes tradicionales del mercado, ni por los de los adalides de la modernidad, ni por su propia estructura orgánica como institución reguladora:

– Incorporar en las instituciones una filosofía de continua revisión de las condiciones de contorno a la luz de sus análisis de los mercados, que les permita hacer evolucionar sus normativas y decisiones sobre la asignación de derechos y obligaciones a los distintos agentes del mercado con una visión de sostenibilidad y de largo plazo.

 

 

Para acceder a la 1ª parte de la aportación a la Consulta Pública pulsa:

¿Qué está sucediendo para que la Economía Colaborativa merezca ahora nuestra atención?

 Para acceder a la 2ª parte de la aportación a la Consulta Pública pulsa:

Categorización de la Economía Colaborativa

Para acceder a la 3ª parte de la aportación a la Consulta Pública pulsa:

Regulación de la Economía Colaborativa

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *